24 sept. 2015

El fraude de Volkswagen con las emisiones de CO2

Aunque el escándalo es mayúsculo, convendría de vez en cuando tirar de hemeroteca para recordar que Greenpeace ya advirtió hace más de 4 años que "algo olía mal en Volkswagen" al respecto de sus emisiones de CO2

El problema que tiene andar siempre diciendo aquello de "que viene el lobo", es que llega un momento en que viene de verdad pero nadie se molesta en prestarte atención porque no se fian de ti.

Ha ocurrido con Volkswagen, que ha trucado sus motores para que identificaran cuando estaban siendo sometidos a una prueba de emisión de gases, de modo que su contaminación era mínima, y sin embargo cuando los coches rodaban en carretera sus emisiones de CO2 eran las mismas que las de cualquier otro fabricante (si no mayores), con la diferencia que ellos no pagaban el mismo importe que sus competidores por dichas emisiones, y encima repercutían a sus compradores en forma de mayor precio sus bonanzas.

Y ahora que han hecho que las acciones del sector de automoción en medio mundo se desplomaran después de una conferencia de prensa de los responsables de VW que arrancó con un categórico:

"la hemos cagado"
Obviamente el presidente de la empresa ha dimitido y las acciones han caído más de un 30% desde hace dos o tres días... y mientras tanto se anuncian multas ejemplares que amenazan a la compañía alemana con una quiebra si lo encontrado en EE.UU termina demostrándose que ha sido una práctica a lo largo y ancho de las fábricas de la compañía

Os dejo la parodia de los famosos spots de Volkswagen que hizo Greenpeace hace 4 años.

20 jun. 2013

13 jun. 2013

Salvando el Artico vía Pinterest

Hay muchas formas de hacer una campaña. Más aún con la irrupción de las redes sociales, especialmente Youtube y sus videos, que consiguen millones de visitas en muy poco tiempo, y cruzan los twitters y facebooks de esta vida a una velocidad vertiginosa 

Hay un montón de ejemplos, y en El blog del Marketing hablo frecuentemente de ellos. Pero en esta ocasión, me quedo con la originalidad del medio elegido por Greenpeace para una campaña que quiere concienciar a la población con el problema existente en el Artico. 

El deshielo está ahí, y crece centímetro a centímetro cada año, cada mes,... cada día. Y no lo vemos. O no queremos verlo, así que como de "visualizar" se trata, nada como Pinterest (la red social basada en imágenes) para destacar esta campaña ecologista. 

4 feb. 2013

Soja Transgénica: Dinero sin Sustentabilidad

Había una vez, siendo Menem presidente y María Julia Alsogaray Secretaria de Medio Ambiente (1996), se ilustraba al país un prometedor futuro a raíz de la soja transgénica: se decía que con ésta se reduciría el consumo de agroquímicos (SIC: ¡sabiendo justamente que la producción de la soja transgénica tiene como finalidad la aplicación del glifosato sobre ella!) y se detendría el avance de la frontera agropecuaria.

Pasada más de una década, la realidad es otra: todos hemos visto en las noticias que la frontera agropecuaria avanzó sobre los bosques, se aumentó el uso de agroquímicos, y casi la totalidad de lo que se produce es alimento para ganado de otros países).

Se calcula que en nuestro país hay alrededor de 32 millones de hectáreas de uso agrícola, de las cuales la soja ocupa un 64% de la superficie cultivable total. 
Otro dato: por cada 50 ha se puede sacar hasta $95.000 de renta anual. Y no sólo los agricultores obtienen beneficio de ello. Es sabido que en Santa Fe (una de las provincias que forman parte de lo que se conoce como "Cinturón Sojero"), de los 19 miembros del Senado 14 de ellos le agradecen a la soja transgénica sus grandes regalías, despreocupándose totalmente del entorno ecológico y de las consecuencias del monocultivo. Es que en realidad, tanto productores de soja como gobiernos y empresas productoras de las semillas transgénicas prefieren una potente rentabilidad a corto plazo que una sustentabilidad ambiental y económica a largo plazo. Sin embargo, ¿de qué vivirán una vez que se haga imposible la producción de este cultivo debido a las consecuencias que hoy no se tratan?.

Otro dato desalentador es que la producción de este tipo de soja aumentó y sigue aumentando en detrimento de los cultivos de arroz, maíz y girasol en más de un 44%, 26% y 34% respectivamente; y se cerraron el 30% de los tambos. Esto es un factor negativo, puesto que monopoliza la producción nacional y, como todos sabemos, se produce un desgaste de los minerales del suelo que es irrecuperable, haciendo que las tierras en las que hoy se cultiva soja trangénica se tornen infértiles para dentro de un par de décadas.


La soja transgénica en números

  • ¡Este cultivo requiere alrededor del 46% del total de pesticidas utilizados por los agricultores!
  • Con la introducción de este cultivo, sólo entre 1998 y 2002 el área de bosques en el país disminuyó en más de 900.000 ha. Tal es así que ya perdimos en Argentina el 70% de nuestros bosques nativos, porcentaje que va en aumento. Si bien tenemos un cierto ordenamiento territorial impartido por la Ley de Bosques (sancionada en 2007 gracias al esfuerzo de algunas ONGs y a la presión pública de más de 1 millón y medio de argentinos) todavía existen ciertos incumplimientos.


Por todo esto, la soja debe ser aún hoy un debate que nos involucre a todos.

7 dic. 2012

Los biocombustibles no tienen sentido



Biocombustibles
Hartmut Michel ganó el Premio Nobel de Química en 1988 (junto con Johann Deisenhofer y Robert Huber) por determinar la estructura tridimensional de las proteínas que hacen posible la fotosíntesis en las plantas. Esto significa que este individuo sabe un par de cosillas acerca del proceso fotosintético, lo que a su vez implica que podemos considerarlo una voz autorizada para hablar sobre vegetales empleados como depósito de energía, es decir, biocombustibles.
Todos los biocombustibles son esencialmente absurdos, según Michel
En un breve artículo llamado “The nonsense of biofuels” (el sinsentido de los biocombustibles), cuyo título viene a dar una ligera idea de sus tesis, explica detalladamente por qué todos los biocombustibles son esencialmente absurdos y por qué el cultivo de biocombustibles es un modo extremadamente ineficiente y contraproducente de utilizar la superficie cultivable de nuestro planeta. Resulta demoledor.

La eficiencia de la fotosíntesis es ridícula

Dejan la eficiencia teórica máxima de la fotosíntesis en un4,5%
Según explica este “coco” de la fotosíntesis, los pigmentos fotosintéticos de las plantas sólo pueden absorber un 47% de de la energía lumínica que llega a ellos. Empezamos regular.
Pero resulta que la luz verde, la ultravioleta y la infrarroja son inútiles para las hojas de las plantas. No sólo eso, sino que con un 20% de la radiación lumínica máxima del sol las plantas ya están saturadas, lo que deja fuera por sí solo el 80% de la radiación solar máxima.
Biocombustibles
A partir de aquí, por las reacciones químicas que forman parte del proceso completo de la fotosíntesis, resulta que sólo un 11,8% de la energía recibida puede ser almacenada. Las reacciones imperfectas que se producen en la oscuridad de la noche (la otra cara de la moneda fotosintética) combinadas con la ausencia de agua suficiente en una importante proporción del día, dejan la eficiencia teórica máxima de la fotosíntesis en un4,5%, suponiendo una planta perfecta y unas condiciones perfectas. Este sería el límite máximo absoluto.
Las observaciones empíricas, sin embargo, sitúan la eficiencia real del proceso alrededor del 1%, incluso en plantas de crecimiento muy rápido.

La realidad de los biocombustibles

Conociendo los rendimientos por hectárea plantada, el señor Michel calcula el porcentaje de energía solar que llega a almacenarse en diferentes biocombustibles. Así, la colza alcanza una eficiencia inferior al 0,1%, el bioetanol se queda por debajo del 0,2% y el biogas se aproxima al 0,3%. Las algas y los biocombustibles de segunda generación presentan otros problemas de aporte energético inicial y no escapan a los límites máximos de la eficiencia descritos más arriba.
Más de la mitad de la energía obtenida finalmente de los biocombustibles se utilizó en algún momento de su producción
Por si las cifras no fuesen suficientemente bajas, resulta que ni siquiera están teniendo en cuenta que más de la mitad de la energía obtenida finalmente de los biocombustibles se utilizó en algún momento de su producción, concretamente en la fabricación de fertilizantes, pesticidas, maquinaria agrícola y transporte. Esto significa que la producción y posterior utilización de biocombustibles no es ni siquiera neutral en CO2.
En palabras de Hartmut Michel: “En conjunto, la producción de biocombustibles constituye una forma extremadamente ineficiente de utilizar la tierra. Esta afirmación es también válida para la producción de bioetanol a partir de caña de azúcar en Brasil.”

Conclusiones y recomendaciones: la alternativa es la movilidad eléctrica

Nissan Leaf
Las actuales células fotovoltaicas pueden convertir en energía útil más del 15% de la radiación solar, y almacenarla en baterías prácticamente sin pérdidas. Esto es 150 veces mejor que lo que se logra con los biocombustibles. Punto para los paneles solares.
Una vez en un coche eléctricomás del 80% de esa energía almacenada puede transformarse en movimiento efectivo a través de un motor eléctrico, mientras que un motor de combustión tan sólo es capaz de llevar a las ruedas alrededor de un 20% de la energía que consume. Otro punto para la movilidad eléctrica.
El camino de las plantas quemables es un absurdo callejón sin salida en el que más valdría no entrar nunca
Ambos hechos tomados conjuntamente dan como resultado que la cadena de células fotovoltaicas/baterías/motor eléctrico resulta ser 600 veces más eficiente que la combinación de biomasa/biocombustibles/motor de combustión. Esto empieza a parecer incontestable.
Teniendo en cuenta que el margen de mejora de la fotosíntesis esmuy pequeño, que los cultivos de biocombustibles estándeforestando importantes pulmones verdes del planeta y compiten con la comida de los más necesitados por la tierra disponible, Hartmut Michel concluye que el camino de las plantas quemables es un absurdo callejón sin salida en el que más valdría no entrar nunca. El futuro del transporte individual tiene que ser eléctrico, a partir de energía solar.
Juego, set y partido.